 En distintas ocasiones el artista aborda como temática la figura del "Libertador" o elementos de la gesta independentista.
En este caso desarrolla una obra, mediante técnica mixta (dibujo al pastel, carboncillo, tinta china y óleo sobre papel Fabriano), basada en el retrato, de autor anónimo, realizado en el Perú y fechado en 1825.
Este trabajo muestra en el extremo inferior, a modo escultórico, tres manos en casillas separadas cuyas posiciones permiten intuir la función que ejercen.
La primera a la izquierda, tiene la posición de esgrimir una espada. La del centro, sostiene una pluma. La de la derecha, sujeta unas cadenas rotas.
Las tres posiciones, indudablemente hacen alegoría al título de la obra.
En el extremo superior, una serie de textos se interpretan como los innumerables escritos del Libertador. La inclusión de grafismos es constante y particular en la obra del artista en los casos donde la figura representada juega un papel poético como elemento simbólico.
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