El Convenio de Pagos permitió ahorrar divisas por 75,4 millones de dólares, guarismo superior a los 72,7 millones de dólares obtenidos por dicho concepto en el período anterior y a los 71,5 millones registrados en el tercer cuatrimestre de 2005. De todas formas, dicho incremento en el monto de divisas ahorradas fue notoriamente inferior al registrado por las operaciones cursadas, resultando por tanto en una nueva reducción en el grado de compensación multilateral que, al ubicarse en el 3,1%, alcanza un nuevo mínimo histórico. Una de las razones que explican el deterioro sostenido del grado de compensación multilateral es la mayor utilización de las transferencias anticipadas. En tal sentido, las liquidaciones extraordinarias, con 2.204 millones de dólares, representan una proporción muy significativa y creciente de las operaciones canalizadas por el Convenio de Pagos, alcanzando un nuevo máximo histórico con un registro del 89,4%. A nivel de país, la mayor parte de las transferencias realizadas durante el tercer cuatrimestre de 2006 correspondió a Venezuela, que concentró el 91,2% de las mismas. En sentido contrario, Brasil y México no realizaron liquidaciones anticipadas. Por su parte, República Dominicana y Venezuela fueron los únicos que no recibieron este tipo de transferencias (Cuadros 3 y 4 del Anexo). El efecto de las transferencias anticipadas en el nivel de ahorro de divisas alcanzado puede captarse a través del llamado grado de compensación potencial, calculando la compensación multilateral del período que hubiera resultado de no haberse realizado tales pagos anticipados.
El nivel de ahorro de divisas que puede alcanzarse a través del Convenio de Pagos se ve afectado por dos factores: i) la utilización de las transferencias anticipadas; y ii) el grado de equilibrio que presenten las operaciones canalizadas. Como se comentara en el apartado anterior, la diferencia entre el grado de compensación efectivamente alcanzado y el potencial es un indicador del efecto de las transferencias anticipadas. Asimismo, la evolución del grado de compensación potencial, al no estar afectado por dichas transferencias, es un indicador resumido del grado de equilibrio o desequilibrio que caracteriza al funcionamiento del Sistema. Al respecto, una reducción del grado de compensación potencial refleja un aumento del desequilibrio en las operaciones. El análisis de dicho indicador muestra que el desequilibrio que caracteriza la operativa del Convenio de Pagos se profundizó en el tercer cuatrimestre de 2006, dado que el 10,3% en que se ubicó el grado de compensación potencial global, representó un descenso frente al 12,4% de igual cuatrimestre de 2005, así como también al 11,8% del segundo cuatrimestre de 2006. En tal sentido, el bajo grado de compensación que presenta el Convenio en la actualidad, no es sólo resultado del mencionado incremento en el uso de los pagos anticipados, sino que refleja también el actual desequilibrio en la participación de los países en la canalización de operaciones. Para analizar la influencia de ambos factores a nivel de país, el siguiente cuadro presenta el índice de equilibrio y el grado de compensación potencial y efectivo. El índice de equilibrio refleja la relación entre el total de débitos y créditos que cada país canaliza a través del Convenio de Pagos. Representa un cociente entre el menor de ambos valores y el mayor de ellos. De esta forma, un valor de 100% indica que los montos de débitos y créditos canalizados por el país son iguales, en tanto que cuanto más cercano a 0% se ubique, más desiguales serán los mismos. Adicionalmente, el signo (+) o (-), indica si su valor se relaciona con un saldo acreedor o un saldo deudor, respectivamente.
Al momento de la liquidación global de saldos de la compensación multilateral correspondiente al período bajo análisis, los únicos países con saldo deudor fueron Bolivia, Perú, Venezuela y República Dominicana (Cuadro 1 del Anexo). Entre los países con saldo acreedor se destacaron Brasil y Colombia que, con participaciones similares de 37,4% y 37,2%, respectivamente, se mantienen como los principales acreedores del Sistema. En lo que respecta a los deudores en la compensación, Venezuela, con el 91%, continuó concentrando la mayor proporción. Finalmente, cabe mencionar los casos de Bolivia y Uruguay, cuyas posiciones, luego de las transferencias anticipadas, se modifican. En el caso de Bolivia, que de un saldo en la compensación levemente deudor pasa a resultar un saldo netamente acreedor, producto de los pagos anticipados recibidos. Por su parte, la situación de Uruguay es exactamente la contraria, dado que el mayor monto de transferencias anticipadas realizadas transformó un saldo acreedor en la compensación, en una posición deudora (Cuadro 4 del Anexo). En lo que refiere a la tasa de interés aplicable a los débitos, la misma se mantuvo en el nivel del cuatrimestre anterior, ubicándose en el 6,38%, interrumpiendo siete períodos consecutivos de incremento que se produjeron luego del mínimo histórico del primer cuatrimestre de 2004 que fue del 2,14%. III.5 Conclusiones
La operatoria del Convenio de Pagos mantiene su tendencia creciente iniciada en el último período de 2003, registrando en el tercer cuatrimestre de 2006 valores similares a los registrados en el último cuatrimestre de 1997. De esta forma, para el conjunto del año en estudio se acumula una cifra de operaciones que se ubica en el entorno de los 6.230 millones de dólares. También debe destacarse que la actual evolución obedece básicamente al comportamiento de Venezuela que, como ya se mencionara, registra las mayores operaciones canalizadas. Por tanto, de no mediar un cambio significativo en la participación por parte de los restantes miembros, la operativa del Convenio de Pagos seguirá caracterizándose por un fuerte desequilibrio, un bajo grado de compensación y una alta dependencia del comportamiento de las importaciones venezolanas.