El monto de divisas ahorradas por la utilización del Convenio de Pagos fue de 103,5 millones de dólares durante el tercer cuatrimestre de 2007, guarismo superior a los 75,4 millones de dólares registrados por dicho concepto en el mismo período del año anterior y a los 72,3 millones de dólares del período inmediato anterior del año en estudio. De todas formas, el incremento fue inferior al registrado por las operaciones cursadas, resultando por tanto un grado de compensación multilateral del 2,1%. Una de las razones que explica dicho indicador, correspondería a una mayor utilización de las transferencias anticipadas. En tal sentido, los 4.563,1 millones de dólares en concepto de liquidaciones extraordinarias, representaron el 92,9% de las operaciones canalizadas por el Convenio de Pagos.
El nivel de ahorro de divisas que puede alcanzarse a través del Convenio de Pagos se ve afectado por dos factores: i) la utilización de las transferencias anticipadas; y ii) el grado de equilibrio que presenten las operaciones canalizadas. Como se comentara en el apartado anterior, la diferencia entre el grado de compensación efectivamente alcanzado y el potencial, es un indicador del efecto de las transferencias anticipadas. Asimismo, la evolución del grado de compensación potencial, al no estar afectado por dichas transferencias, es un indicador del grado de equilibrio o desequilibrio que caracteriza al funcionamiento del Sistema. Al respecto, una reducción del grado de compensación potencial refleja un aumento del desequilibrio en las operaciones. En ese sentido, el grado de compensación potencial se ubicó en el 5,3% frente al 6% del cuatrimestre anterior, y al 10,3% de igual período de 2006. Para analizar la influencia de ambos factores a nivel de país, cabe recordar previamente que el índice de equilibrio refleja la relación entre el total de débitos y créditos que cada país canaliza a través del Convenio de Pagos, representando un cociente entre el menor de ambos valores y el mayor de ellos. De esta forma, un valor de 100% indica que los montos de débitos y créditos canalizados por el país son iguales, en tanto que cuanto más cercano a 0% se ubique, más desiguales serán los mismos. Adicionalmente, el signo (+) o (-), indica si su valor se relaciona con un saldo acreedor o un saldo deudor, respectivamente. Por su parte, el grado de compensación potencial por país se construye, como ya se comentara, con las cifras ajustadas, siendo un indicador del nivel de ahorro de divisas que cada país podría haber alcanzado en el período si no se hubieran realizado transferencias anticipadas ) Ambos indicadores están fuertemente relacionados. Cuando el índice de equilibrio tiene un signo positivo, debido a que los débitos son menores a los créditos, el grado de compensación potencial toma un valor de 100%. Cuando el índice de equilibrio tiene un signo negativo, los índices coinciden aunque con signo opuesto pues ambos son el ratio de créditos sobre débitos.). Finalmente, el grado de compensación efectivo es el que el país registró al momento de la compensación multilateral. Seguidamente se presentan los resultados de los indicadores comentados, a nivel de país, para los cuatrimestres señalados.
Cuatro países registraron resultados deudores al momento de la liquidación global de saldos de la compensación multilateral correspondiente al período bajo análisis, a saber, Paraguay, Uruguay, Venezuela y República Dominicana (Cuadro 1 del Anexo). Entre los países con saldo acreedor se destacaron Colombia, Brasil y Chile que, con sus respectivas participaciones de 32,1%, 24,4% y 22,4%, se mantienen en la cima de dicha situación. A estos países se agregan Argentina (9,5%) y Perú (6,2%) destacándose, en el primer caso, una tendencia creciente como acreedor del Sistema en los últimos períodos. En lo que respecta a los países deudores en la compensación, Venezuela concentra el 98,5% del saldo. En cuanto a Paraguay y Uruguay, cabe mencionar que al computarse los pagos anticipados recibidos, su posición deudora en la compensación, pasa a ser acreedora (Cuadro 4 del Anexo). En lo que refiere a la tasa de interés aplicable a los débitos, la misma tuvo un descenso respecto a los cuatrimestres previos de 2007, ubicándose en el 6,13%. III.5 Conclusiones
La operativa del Convenio de Pagos mantiene su tendencia creciente iniciada en el último período de 2003, registrando en el tercer cuatrimestre de 2007 valores cercanos a los cinco mil millones de dólares canalizados, que duplican los de igual período de 2006. Considerando el total de operaciones canalizadas por el Convenio en 2007, las mismas se ubicaron en 11.400 millones de dólares, valor similar a los registrados en 1991 y en 1994. Si bien el guarismo se aproxima al máximo histórico de 14.020 millones de dólares registrado en 1995, no sucede lo mismo si se lo mide en términos de porcentaje del comercio intrarregional ) De acuerdo a las estimaciones preliminares del comercio intrarregional para 2007, las operaciones canalizadas por el Convenio sólo habrían representado el 9,8% del mismo, muy por debajo del 39,3% de 1995, y más aún, del 90% registrado a fines de los ochenta.). También debe señalarse como ya se mencionara en anteriores informes, que la actual evolución obedece básicamente al comportamiento de Venezuela, país que concentra la mayor parte de las operaciones canalizadas. Asimismo, se debe mencionar, el aumento de las operaciones por parte de Argentina, Brasil, Colombia, Chile y República Dominicana en el último cuatrimestre de 2007, aunque su incidencia es relativamente marginal, frente al peso de Venezuela. En síntesis, se mantiene el dinamismo en la utilización del Convenio a la vez que crece la concentración de su uso por parte de un solo país (Venezuela). En consecuencia, la evolución esperada de la operativa del Convenio dependerá del comportamiento de las importaciones venezolanas y de la normativa que aplique el mismo para la utilización de este mecanismo. Esta afirmación se basa en el hecho que a comienzos de 2008, las autoridades venezolanas han anunciado cambios en estas condiciones, lo cual mantiene expectativas sobre la evolución futura de la operativa del Convenio.