El monto de divisas ahorradas por la utilización del Convenio de Pagos fue de 77,6 millones de dólares, guarismo superior a los 75,4 millones de dólares logrados por dicho concepto en el período anterior y a los 72 millones registrados en el primer cuatrimestre de 2006. De todas formas, el incremento fue inferior al registrado por las operaciones cursadas, resultando por tanto en una nueva reducción en el grado de compensación multilateral que, al ubicarse en el 2,8%, alcanzó un nuevo mínimo histórico. Una de las razones que explicaría el deterioro sostenido del grado de compensación multilateral, corresponde a una mayor utilización de las transferencias anticipadas. En tal sentido, los 2.447 millones de dólares en concepto de liquidaciones extraordinarias, representaron una proporción muy significativa y creciente de las operaciones canalizadas por el Convenio de Pagos, alcanzando un registro del 89,7%, que lo ubica en nuevo máximo histórico.
El nivel de ahorro de divisas que puede alcanzarse a través del Convenio de Pagos se ve afectado por dos factores: i) la utilización de las transferencias anticipadas; y ii) el grado de equilibrio que presenten las operaciones canalizadas. Como se comentara en el apartado anterior, la diferencia entre el grado de compensación efectivamente alcanzado y el potencial es un indicador del efecto de las transferencias anticipadas. Asimismo, la evolución del grado de compensación potencial, al no estar afectado por dichas transferencias, es un indicador resumido del grado de equilibrio o desequilibrio que caracteriza al funcionamiento del Sistema. Al respecto, una reducción del grado de compensación potencial refleja un aumento del desequilibrio en las operaciones. El desequilibrio que caracteriza la operativa del Convenio de Pagos se profundizó en el primer cuatrimestre de 2007, dado que el 7,1% en que se ubicó el grado de compensación potencial global, representó un nuevo descenso frente al 10,3% del cuatrimestre anterior. En tal sentido, el bajo grado de compensación que presenta el Convenio en la actualidad, no es sólo resultado del mencionado incremento en el uso de los pagos anticipados, sino que refleja también el actual desequilibrio en la participación de los países en la canalización de operaciones. Para analizar la influencia de ambos factores a nivel de país, el siguiente cuadro presenta el índice de equilibrio y el grado de compensación potencial y efectivo. El índice de equilibrio refleja la relación entre el total de débitos y créditos que cada país canaliza a través del Convenio de Pagos. Representa un cociente entre el menor de ambos valores y el mayor de ellos. De esta forma, un valor de 100% indica que los montos de débitos y créditos canalizados por el país son iguales, en tanto que cuanto más cercano a 0% se ubique, más desiguales serán los mismos. Adicionalmente, el signo (+) o (-), indica si su valor se relaciona con un saldo acreedor o un saldo deudor, respectivamente. Por su parte, el grado de compensación potencial por país se construye, como se comentara, con las cifras ajustadas, siendo un indicador del nivel de ahorro de divisas que cada país podría haber alcanzado en el período si no se hubieran realizado transferencias anticipadas ) Ambos indicadores están fuertemente relacionados. Cuando el índice de equilibrio tiene un signo positivo, debido a que los débitos son menores a los créditos, el grado de compensación potencial toma un valor de 100%. Cuando el índice de equilibrio tiene un signo negativo, los índices coinciden aunque con signo opuesto pues ambos son el ratio de créditos sobre débitos.).
Al momento de la liquidación global de saldos de la compensación multilateral correspondiente al período bajo análisis, fueron seis los países con saldo deudor: Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela y República Dominicana (Cuadro 1 del Anexo). Entre los países con saldo acreedor, se destacaron Brasil y Colombia que, con participaciones de 20,1% y 45,3%, respectivamente, se mantienen como los principales acreedores del Sistema. En lo que respecta a los deudores en la compensación, Venezuela, con el 97,8%, continúa concentrando la casi totalidad del saldo deudor. Finalmente, cabe mencionar los casos de Bolivia, Ecuador y Paraguay, cuyas posiciones deudoras se modifican al considerar las transferencias anticipadas, pasando a presentar un saldo ajustado acreedor. (Cuadro 4 del Anexo). En lo que refiere a la tasa de interés aplicable a los débitos, la misma se mantuvo prácticamente incambiada por tercer período consecutivo, ubicándose en el 6,36% ) La tasa fue de 6,40% en el segundo cuatrimestre de 2006 y de 6,38% en el tercer cuatrimestre de ese mismo año.), interrumpiendo siete cuatrimestres consecutivos de incremento que se produjeron luego del mínimo histórico del primer cuatrimestre de 2004 (2,14%). III.5 Conclusiones
La operativa del Convenio de Pagos mantiene su tendencia creciente iniciada en el último período de 2003, registrando en el primer cuatrimestre de 2007 valores similares a los registrados en el último cuatrimestre de 1997. De esta forma, los últimos doce meses de funcionamiento totalizaron operaciones por 7.320 millones de dólares. Adicionalmente, cabe destacar que la tasa de crecimiento registrada (66% respecto a igual período del año anterior) superó las expectativas de incremento, siendo incluso mayor a las tasas registradas en los tres cuatrimestres de 2006 (60%, 45% y 52%, respectivamente) ) Este comportamiento responde a la canalización de operaciones por parte de Venezuela, las cuales presentan una consonancia con el dinamismo de sus importaciones. En tal sentido y según datos disponibles, las importaciones globales crecieron un 47% en el primer trimestre (superior al 36% registrado en el 2006), de acuerdo a los datos de su Banco Central. ). También debe señalarse que, como ya se mencionara en anteriores informes, la actual evolución obedece básicamente al comportamiento de Venezuela, país que concentra la mayor parte de las operaciones canalizadas y es el único que muestra una tendencia claramente dinámica en la canalización de operaciones a través del Convenio. Por tanto, de no mediar un cambio significativo en la participación por parte de los restantes miembros, la operativa del Convenio de Pagos seguirá caracterizándose por un fuerte desequilibrio, un bajo grado de compensación y una alta dependencia del comportamiento de las importaciones venezolanas. En cuanto a los instrumentos utilizados, el período analizado mostró un cambio en los resultados de los cuatrimestres previos, predominando, en esta oportunidad, una utilización mayoritaria de las Órdenes de Pago y Órdenes de Pago Divisibles, tanto en cantidad como en valores. Finalmente, de mantenerse las actuales características de funcionamiento del Convenio, cabe esperar que 2007 culmine con un nuevo incremento de la operativa canalizada a través del mismo, estimándose que supere los 9.000 millones de dólares.